Historias

Recuerdos estivales añorando vacaciones de verano

Recuerdos estivales

añorando las vacaciones de verano
recuerdos estivales

Llama la atención que se “detenga el tiempo” en la estación estival, cuando preparamos y hacemos planes para las vacaciones de verano en días de sol y playa, de tertulia en sobremesa o de siesta.

Ha  llegado el verano, momento de descanso, de recargar las pilas o no,  y entonces aparecen recuerdos estivales imborrables, lo mismo que ocurre en festividades de Navidad, Semana Santa y otros.
El verano, el primer amor de playa, cuando eramos niños. Yo fue un niño común cargado de muchas ilusiones y ¡hasta ligaba!
Podía permitirme tener vacaciones de treinta días, pero eran incompletos, pues al principio mi papá se quedaba con  nosotros y después, solo aparecía los fines de semana. Era un joven emprendedor que estaba empezando y no podía permitirse ni estar quince dias con nosotros.

Recuerdos estivales

que vienen y van, como la marea de la playa
Mis últimos años fueron amargos por esa razón, pues no podíamos salirnos de esa playa ya más poblada, que los primeros años que estaba casi virgen.
Al principio de niño, iban incluso mis tíos y primos y nos juntabamos en la casilla alquilada, bastantes, luego también iban mis abuelos. Cuando compongo estas líneas, me emociono y se me caen unas lágrimas.

No eramos ricos, ni pobres, pero percibíamos quienes eran ricos: los que llevaban a la playa, sus colchones de lona, los que tenían una barca, su embarcación fuera-borda, e incluso embarcaciones más grandes. Recordando, y esto no es una crítica, muchos de los que nos gobiernan en las altas esferas, eran niños ricos. Me trae al pairo.

Y me lo traía, porque me daba mis buenos largos en el mar e incluso me perdía de la orilla y nunca pasó por mi mente que si un calambre, un barco, o cualquier cosa que me llevara por delante.

Para mí, la adolescencia por eso mismo fue más dura que mi infancia, porque empezaron a surgir “los pijos”, los niños pijos.
No sé si es una evolución natural:  pijos —>yuppies—-> metrosexuales

La verdad, de todo son los recuerdos, el mar, el olor a playa, a bronceador, a after sun, a espetos (sardinillas) y la típica cervecilla.
A chicas en bañador, mejor en biquini,los primeros “rolletes”, algún besico.
Son recuerdos imborrables, que quedan en el subsconsciente.


Photo credit: Darnok from morguefile.com

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